21 ene. 2009

No hay servilleta mejor que la manga de tu propia sudadera.




Tenemos en nuestro poder LAS gafas.
No tienen cristales.

Cuando nos aburriamos las utilizabamos para mirar al resto de la gente bajo la sagrada lente.
Asi se ve todo como es y como deberia ser.

"Cualquier otra cosa es un simulacro inaceptable de la vida."

Y las 5 mirabamos y las cinco bebiamos y reiamos, y la vida era solo eso.
La vida en una cama grande,en un ricon soleado con un balcón que da al mar.

El numero tres nunca se vengo con su indivisible crueldad de numero impar.
Ellas tambien lo eran y no les importaba.

Lo único que verdaderamente importaba era tener una batidora y una nevera.
Y una cama grande con unos altavoces a juego.

A la mañana siguiente, como todas las mañanas siguientes , te repetias a ti mismo que no volverias a mirar el mundo a través de esas gafas.

Nunca pudiste quitarte esa mania de desayunar a la hora de la cena todos los miércoles.
Ni tampoco dejar de vagar por las habitaciones de tu casa en silencio, encendiendo las luces al salir de la habitación en la que habías estado.

Sabes que todo lo que te reproches no tendrá solución.

Por eso sólo esperas.

Espero que no vuelva a suceder, pero quizá suceda, otra vez, si llegamos al sábado.

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