7 feb. 2009

Las cucarachas de tu casa no saben echar de menos a nadie. Todo lo olvidan. No notan siquiera tu ausencia. Olvidarán siquiera que exististe.



Arcadas y risitas histéricas se esconden trás el papel pintado.

Sentada junto a su puerta prefiero observar la habitación continua.
Es blanca, está llena de sillas y humo.En ocasiones aparece una guitarra; vamos,como en toda habitacion con gente.

Pero hoy me apetece dejar pasar el tiempo escuchandome desde el marco de la puerta.

Se me ocurre que deberia de volver a empapelar la habitación de la lado con un papel pintado lleno de piernas.

Se me ocurre que la gente sigue siendo solo gente sola en Paris.

Se me ocurre que igual deberia escribir pese mi poca capacidad,
creación de elementos tan perfectos como grotescos

Nunca dejará de fascinarme el hecho de que aun a sabiendas de que en realidad el primero sea hijo de lo segundo, la gente repita a sus hijos que no deben ver tantos dibujos porque "eso te lava el cerebro, te deja atontado y hace que te salgan granos, hijo".

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